¿Has probado ya a trabajar con tela de punto? Ya sabemos que lo nuevo siempre da un poco de miedo, pero aceptar nuevos «retos» es la única forma de ir mejorando cada día. Hoy queremos hablarte de lo que descubrirás cuando te decidas por fin a comprar tela de punto y ponerla bajo la máquina para crear con ella algo bonito de verdad.
Si es tu primera vez (o aún no dominas bien la técnica) te recomendamos leer en primer lugar nuestro post Cómo coser tela de punto, en el que encontrarás, además, un vídeo explicativo de nuestro canal de YouTube. Pero lo que pretendemos en este artículo, es animarte a dar el salto contándote algunas de las mejores cosas de trabajar con este material.
¡Merece muchísimo la pena!

1. No se deshilacha
Algo que te permitirá trabajar más tranquila y crear prendas incluso sin rematar los bajos o los bordes, si quieres darle a tus creaciones un aspecto más desenfadado e informal. Es decir, podrás olvidarte de los dobladillos para siempre. Lo ideal es que utilices el efecto de la tela en tu beneficio para crear acabados originales y diferentes.
2. Es mucho más cómoda y suave
Lo que hace que parezca más difícil trabajar con la tela de punto es la elasticidad de la tela, aunque siguiendo los consejos que te indicamos en el post que hemos enlazado al principio, eso no tiene por qué jugarte ninguna mala pasada. A cambio, conseguirás prendas muchísimo más cómodas, que se adaptan mejor al cuerpo y los movimientos. También tiene un tacto más suave y agradable: ese tipo de sensación que hace que una prenda se convierta en tu favorita.

3. Es ideal para los peques
Precisamente por lo que hemos comentado en el punto dos: es mucho más respetuosa con la delicada piel de tus peques y ellos se sentirán mucho más a gusto. A nosotras nos gusta mucho utilizarla para los petos y ranitas, porque con ella, evitamos que la prenda les tire, les apriete o les roce. Si resulta más cómoda para ti (que seguramente ya no seas capaz de llevarte un pie a la boca), imagínate para ellos, que son como pequeños contorsionistas. Por esta razón, también es perfecta para hacer fundas como la de la hamaca BabyBjörn.
4. Tiene una caída perfecta
El peso y caída de la tela de punto es otra de sus características estrella. Trabajar con esta caída y aprovecharla a la hora de diseñar y coser nuestros trabajos, nos permitirá hacer un montón de cosas que no podríamos hacer con la tela plana normal. Esto es más fácil de ver en prendas concretas, como la chaqueta murciélago o los petos cagaditos para niño. Y no sólo eso: vestidos, faldas, camisetas…

5. Ecológica y obtenida mediante condiciones de trabajo dignas
Nosotras solemos trabajar siempre con tela de punto de algodón orgánico, que es el que tenemos en la tienda. También tenemos otro post en el que hablamos del algodón orgánico como alternativa eco-responsable, respetuosa con el medio ambiente y que garantiza unas condiciones de trabajo dignas en todo el proceso de su fabricación, empezando por la recogida del algodón. Y sinceramente, creemos que eso la hace mucho más bonita.
6. Es definitivamente preciosa
Este punto no necesita explicación: sólo tienes que visitar ahora mismo nuestra selección y dejar de luchar contra esa vocecita que te dice que necesitas comprar tela de punto para coser ese diseño fabuloso que te ronda por la cabeza.
¡Pasa al siguiente nivel!