El movimiento DIY (Do It Yourself), piedra angular del espíritu de Lulú Ferris, no es sólo una forma de dar rienda suelta a tu creatividad y fabricar tú misma pequeñas obras de arte con las que vestir tu vida. Es mucho más que eso: es una alternativa que nos permite ser únicas y diferentes, dejar de depender de los artículos fabricados en cadena y desmarcarnos de sus medios de producción, generalmente muy poco respetuosos con las personas y con el planeta.
Esta forma de artesanía nos permite, además, ser más responsables y sensibles con el medio ambiente. La satisfacción es doble: aparte del orgullo de crear tus propias piezas exclusivas, sabes que ninguna persona ha sido explotada para obtenerlo. A no ser, claro, que te impongas a ti misma sesiones de maratonianas de crafting, pero eso sólo significa que estás tan enganchada como nosotras.
Otro punto a favor del DIY como amigo del consumo responsable es que aquí no se tira nada. El material que te haya sobrado en tu anterior trabajo puede ser reutilizado para hacer algo con encanto. Por ejemplo, reciclando trocitos de tela.
Como parte de esta filosofía, que persigue hacer del mundo un lugar lleno de cosas bonitas pero también más ético, hemos apostado por el algodón orgánico, incluyendo varios modelos de telas ecológicas en nuestra tienda de manualidades. El algodón orgánico se cultiva sin utilizar pesticidas, fertilizantes ni insecticidas, asegurando condiciones de trabajo dignas y respetando la rotación de cultivos. Los tintes utilizados para estamparlas son también de bajo impacto y no contienen metales pesados ni PVC.
Todas estas características son las que definen el movimiento slow fashion, cambiando el modelo de consumo de usar y tirar para crear productos duraderos, sostenibles y artesanales.
Echa un vistazo a nuestros descuentos en tejidos ecológicos de Birch Fabrics y a la colección Critter Patch de Clothworks.
¡Ponte guapa por dentro y por fuera!