Nos apasionamos con el color rojo, el naranja nos llenó de vitalidad y alegría, el azul nos trajo paz y espiritualidad y el rosa sacó nuestro lado más dulce y romántico. Hoy seguimos explorando la psicología de los colores y sus efectos sobre nuestro estado de ánimo con el color verde.
Hay muchas tonalidades de verde: verde mar, verde azulado, verde turquesa, verde pistacho, verde musgo, verde lima… Esto se debe a que es un color muy variable, ya que sólo hace falta un poquito de azul para convertir el amarillo en verde, de forma que dependiendo de la proporción, podemos obtener un montón de verdes distintos. También puede contener otros colores como rojo, blanco, negro o marrón sin dejar de ser verde.
Eso quiere decir que, seas como seas, hay una tonalidad de verde para ti.
Estos son algunas de las formas en las que el color verde puede influenciarte positivamente (a ti misma y a tu entorno).
EL COLOR VERDE: EQUILIBRIO Y TRANQUILIDAD.

La combinación verde+azul es muy relajante
El color verde es muy neutral, intermedio, agradablemente situado entre el rojo y el azul, que representan dos extremos. El azul es frío y pasivo, el rojo cálido y activo, y el verde tiene una temperatura agradable y un efecto tranquilizador. Esa cualidad para mantener el equilibrio entre los extremos, es lo que le confiere esta influencia tranquilizadora, uno de las efectos más potentes y útiles del verde.
En conjunción con el azul, en lo que se denomina un «acorde cromático», el verde es tolerancia, descanso y relajación. Por eso esta combinación es muy empleada en habitaciones donde vamos a pasar mucho tiempo. Si usas el color verde en tu ropa, también proyectarás este efecto tranquilizador sobre las personas de tu alrededor.
Precisamente en este efecto también tiene mucho que ver el hecho de que el color verde es el que menos cansa la vista. Por eso el verde estándar es el utilizado para las pizarras, puesto que podemos fijar la vista en él durante mucho tiempo sin que sufra. En los teatros ingleses, los camerinos de los actores y actrices (green rooms) están pintados de verde, para que puedan descansar los ojos de la exposición a los focos.
VIDA, FLORECIMIENTO, ESPERANZA Y NATURALEZA.
Una de las virtudes más famosas del verde es la de ser «el color de la esperanza«, puesto que la esperanza está emparentada con la primavera: la época en la que, tras el crudo invierno, los brotes verdes renacen y la vida vuelve a florecer. Así, la esperanza tiene mucho que ver con la renovación y el renacimiento.
Todas estas connotaciones están presentes en el color verde, que también simboliza la juventud al ser el color de esos nuevos brotes, de las cosas que aún no están maduras.
Por razones obvias, también es el color esencial de la naturaleza y simboliza la vida vegetal y la frescura. De hecho, cuando queremos indicar que algo es ecológico y respetuoso con el planeta, hecho sólo con productos naturales, decimos que es «verde». Y no sólo representa a la naturaleza en sí, sino el amor por ella: por eso es el color elegido por Greenpeace y conocemos a los ecologistas como «los verdes».
Al ser un color neutro y sereno, también es muy apropiado para vestir a niños y niñas o para utilizarlo en la decoración de casa.
En resumen:
El verde ta traerá un ola de tranquilidad y un soplo de primavera en forma de renovación y florecimiento. No sólo es apropiado para crear ambientes agradables, donde predomine el equilibrio, sino que también puedes atraer estas sensaciones hacia tu persona usando ropa y complementos de este color.
Además, si vistes de verde, como es un color que no cansa la vista, nunca se cansarán de mirarte. También te aportará un toque de frescura y vitalidad, que vienen de parte de su conexión directa con la naturaleza.
Si quieres disfrutar de los súper poderes relajantes del verde, pásate por nuestra sección de telas y descubre muchas más (aparte de las que te hemos enseñado en el post).