Ya hace casi un mes que llegó la primavera, llenando el mundo de fragantes y coloridas flores. Ellas son las protagonistas de nuestro post de hoy, donde te proponemos seis técnicas fáciles y bonitas para llenar de flores tu armario, tu casa y a toda la familia.
No, no hace falta que te dejes un dineral en la floristería o que vayas al campo a buscarlas. Tenemos una solución mucho más divertida y duradera, ¡hazlas tú misma! Elige los colores, la textura, los materiales y la forma de crearlas. Sean cuales sean tus habilidades, seguro que encontrarás en esta pequeña lista la técnica más adecuada para ti.
Hemos seleccionado las que dan resultados más diferentes entre sí, para que elijas la que más te guste.
¡Allá vamos!
Flores de tela con pegamento.
Si no eres hábil con la aguja y dispones de una pistola de pegamento, puedes hacer esta variante. Simplemente tienes que utilizar una cinta de tela que te guste e ir pegándola en torno a una varilla, haciendo pequeños frunces. Si antes de hacerlas cortas la cinta por un lado de forma irregular, los “pétalos” se diferenciarán mejor. Para un toque rústico, también puedes deshilacharla un poco. Añade algunas ramitas sacas junto a las flores y ya tienes un ramo que siempre se mantendrá como el primer día.
Flores de tela con plantillas e hilo.
Este tipo de flor queda muy bonita y ni siquiera hace falta que sepas coser. Sólo tener a mano un rotulador para tela, tijeras, hilo y aguja. Sólo tendrás que crear una plantilla como la de la imagen para marcar la cinta de tela que hayas escogido y seguir este fácil proceso que te indica la fotografía. Si quieres que los pétalos sean irregulares también puedes prescindir de la plantilla. Lo mejor es que experimentes con diferentes plantillas y formas.
Flores de tela cosiendo pétalos.
Esta forma de hacerlas es un poco más trabajosa porque implica que recortes previamente todos los pétalos. Para este tipo de flor, lo más apropiado es utilizar tejidos gruesos y consistentes como fieltro o arpillera para que los pétalos conserven su forma. Sólo tienes que ir enhebrando los pétalos uno a uno tal como muestra la fotografía. Si no te gusta el agujerito que queda en el centro, puedes colocar un botón, algún abalorio o un trocito de tela.
Flores de fieltro con botones.
En este caso, se trata de combinar distintas formas y colores para dar como resultado estas flores «compuestas» que aparecen en la foto. Sólo necesitas fieltro de diversos colores, tijeras, botones, aguja e hilo.
Si quieres un resultado más especial y personalizado, puedes hacer diferentes bordados en los pétalos, decorarlas con snap, coser algún abalorio… Son tan fáciles de hacer que pueden ser una actividad ideal para realizar en casa con los peques.
Flores de tela mulliditas.
Una técnica que hemos usado en Lulú Ferris para hacer corazones o estrellitas como las de la foto y que son muy apropiadas para colgar. Puedes colocarlas en distintos rincones de la casa, usarlas en móviles para bebé, en el retrovisor interior del coche, como llavero (colocándoles una argolla) o donde más te guste. Puedes aprender a hacerlas con el tutorial de Laura para hacer corazones mulliditos.
Flores de ganchillo.
Y aquí va el +1, porque la tela no es el único recurso que puedes utilizar para fabricar tus flores. También puedes hacerlas de ganchillo. Dependiendo del acabado y tamaño que quieras conseguir, puedes usar hilo de algodón, lana o incluso trapillo, para unas flores llamativas y muy coloridas. Esta técnica te permite hacer cualquier tipo de flor, todo depende de tu habilidad con la aguja.
Estas preciosas manualidades DIY son un adorno perfecto para colocar sobre cualquier prenda, diademas, bolsos, para hacer collares, broches, tocados… ¡Quedan bien en cualquier parte! Aunque si te saben a poco, puedes ir directamente a nuestra sección de telas, elegir alguno de los preciosos estampados florales que tenemos en stock y convertir a las flores en absolutas protagonistas en vez de complementos resultones. Lo último que nos ha llegado son estos mini-tulips de Dashwood Studios.
Si estás cansada de ponerte siempre lo mismo, con este toque tan primaveral puedes hacer que tu ropa y tus complementos parezcan otros. Y además, serán únicos.
¿Te atreves a competir con la primavera?

