Una de nuestras temáticas recurrentes en el blog, como no podía ser de otra manera, es la de aprender a coser. Siempre nos esforzamos en hacerte ver las muchas ventajas y beneficios que tiene la costura y todas las cosas buenas que puede aportar a tu vida. Nosotras seguimos aprendiendo día a día y hemos descubierto que una forma maravillosa de mejorar es enseñar a coser a otras personas.
Enseñar a coser nos ayuda a entender mejor lo que hacemos, nos enfrenta a nuevos retos y problemas y, por encima de todo, nos proporciona una gran satisfacción. ¿Por qué no continúas tú también con esta cadena maravillosa? Si hay alguien en tu entorno o tu círculo cercano que se interese por lo que haces y se quede alucinado/a con tus trabajos, ¿le has ofrecido alguna vez enseñarle?

Tal vez estés pensando que no sabrías por dónde empezar y que enseñar a coser a alguien que no se ha puesto nunca ante una máquina no es tan fácil. Pero no te preocupes: no te agotes antes de empezar. Esto no tiene secretos, sólo hay que ir pasito a paso. Al principio sólo existe la máquina de coser y tienes que olvidarte de todo lo demás, que no os pueda la impaciencia. Las puntadas, las agujas, los pies, el hilo, la tensión… trata de recordar el misterio que suponían para ti y sencillamente ve desgranando esos conocimientos.
Seguro que te será de gran ayuda utilizar los trucos y consejos de nuestros tutoriales de iniciación a la máqina de coser en en Club Lulú. Utilízalos como si fueran un libro de texto a seguir y tú fueras la profe: toda la teoría está ahí, explicada visualmente y tú sólo tienes que actuar como apoyo, ampliando y profundizando en cada paso del aprendizaje.
Toma la iniciativa y si nadie se ha atrevido a pedírtelo todavía, piensa en una persona a la que sepas que le encantaría y ofréceselo: ¡seguro que le encanta la idea! Hay pocos regalos tan bonitos, generosos y satisfactorios como entregar lo que sabes y que esos conocimientos sigan extendiéndose y cambiando la vida de las personas mucho después de que nos hayamos ido. Descubrirás esa felicidad que sólo está al alcance de quien transmite a otro sus conocimientos. Al fin y al cabo, ese podría ser perfectamente el sentido de la vida, ¿verdad?
Si eres socia del Club Lulú, aprovecha todos los recursos y materiales que hemos puesto a tu disposición y acepta el reto. ¡Ahora te toca a ti enseñar a coser a otra persona!
¡A por ella!