¿Has pensado alguna vez en todo lo que estás haciendo en realidad cuando te inclinas por la costura responsable? ¿Cuando en lugar de ser una consumidora irreflexiva decides hacer tu propia ropa? Una vez cada cierto tiempo, nos gusta hacer uno de estos post para pensar un poquito en el sentido de lo que hacemos. El post de hoy era inevitable después de ver cómo os volcasteis con la costura solidaria el taller de charity bears.
La solidaridad con los más vulnerables, con los que más deben ser protegidos, puede tener muchas formas. Los ositos de peluche que nos habéis ayudado a hacer para los niños sirios refugiados era una manera. Pero otra mucho más efectiva es el consumo consciente y responsable.
Hay mucho que arreglar en este mundo y lo cierto es que, como consumidoras, tenemos un gran poder. Podemos decidir qué es lo que queremos, dejar bien claro que hay sistemas en los que no estamos dispuestas a participar.
Costura responsable en lugar de consumismo atrozLa costura responsable, esto que hacemos aquí, es una alternativa creativa que nos permite saber exactamente de dónde sale la prenda que llevamos puesta. Hace unos años, trabajando como profesora con niños de entre 10 y 12 años, recuerdo haberles contado la historia de Iqbal Masih. Recuerdo sus caras espantadas, la forma en que miraron sus prendas de marca: Nike, Adidas, Reebok… sabiendo que estaban fabricadas en condiciones de esclavitud por niños de su edad e incluso más pequeños.
Entonces les dije lo mismo: que ellos tenían el poder para decidir si querían participar o no en que las cosas siguieran siendo de la misma forma.
No sé qué ocurriría, no sé si aquello se quedaría en el corazón de alguno durante más de un par de días. Pero, al menos, sé que ahora pueden elegir. Igual que tú. Comprar o crear lo que te pones y lo que pones a tus hijos con una garantía de justicia y responsabilidad, o seguir alimentando la explotación infantil y otros horrores.
Por eso el movimiento DIY es una herramienta de cambio, por eso la costura responsable es un modo de tomar cierto control en esta sociedad de consumo tan loca y tan despiadada.
¿Verdad que ahora cada prenda que has hecho con tus manos te parece muchísimo más bonita? ¿Que es hermosa a un nivel más profundo?
¡No dejes de creer! ¡No dejes de crear!